Si como yo, a la fecha de escribir este artículo (diciembre de 2017)  tienes entre treinta y bastantes años y poco más de cincuenta, habrás nacido entre 1965 y 1980  más o menos. Perteneces a lo que sociológicamente se ha dado en llamar formalmente la Generación X o Generación Perdida y más informalmente como Generación Nocilla .

Seguro que te hartaste de comer bocadillos  de “pan-pan” o de “pan de molde” de la archiconocida crema de:

“Leche, cacao, avellanas y azúcar”

¡Nocilla!

¿A que has tatareado la canción? ¡Qué recuerdos! ¿Verdad?

Después del pequeño paréntesis gastronómico, a modo de kit-kat, sigo…

En inglés también se la conoce como Slacker Generation, ¡la generación vaga o de la apatía! adjetivo un tanto estridente para una generación que tiene el gran mérito de haberse sabido adaptar al vertiginoso cambio tecnológico espectacularmente bien, y eso no lo hace un vago o un apático ¿no crees?

Bueno, estereotipos aparte, si naciste en España, pertenecerás a los que fuímos en su momento etiquetados como los  JASP , Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados. Es decir jóvenes salidos de la fábrica de licenciados estándar (como el Renault Clio  que asomaba flamantemente de la cadena de montaje que, como producto terminado  dio fama a la etiqueta JASP)

Sufríamos, y nuestros padres más todavía, de Titulitis Aguda…

Ya te hablé de los JASP en un artículo que escribí hace varios meses , que realmente es un pequeño aperitivo del que estás leyendo ahora. Puedes leerlo aquí

 

¡Todos debíamos cursar una carrera universitaria o al menos aspirar a ello! 

Sí, aunque después fuéramos de cabeza al paro, o en su defecto, prolongáramos nuestra salida al mercado laboral hipotecando de 2 a 4 años de nuestra juventud preparando unas eternas oposiciones a alguna de la Administraciones Públicas, para lograr el tan ansiado trabajo fijo para toda la vida con el idílico horario de funcionario…

La famosa FP  era mal vista

Aquel joven que cursaba Formación Profesional o FP , lo hacía como salida laboral de consolación porque, algo había que hacer con aquellos chavales que no les gustaba estudiar y tenían otras inquietudes distintas a la de la alienación profesional estandarizada.

 

Aversión al riesgo emprendedor

Estábamos adoctrinados para conseguir un trabajo seguro por cuenta ajena, si era dependiendo del Estado o una gran empresa reconocida ¡mejor que mejor! y sobre todo era muy importante vivir cerca de casa de los padres, casarnos, formar una familia como Dios manda e hipotecarnos hasta las cejas con un pisito, así que,

Para la Generación Nocilla en especial para las mujeres como yo,

La opción de

Crear un negocio en torno a nuestra pasión y que se convirtiera en nuestro medio de vida,   

quedaba relegada al paraíso de los sueños infantiles

 

Y es que razones de peso existían en nuestra sociedad para tener una acusada aversión al riesgo emprendedor:

En los años 90 del siglo pasado, que aunque no lo parezca fue antes de ayer , padecimos el inicio de una de las crisis económicas más sonadas cuyo efecto dominó todavía es visible: Después de la resaca de las Olimpiadas del 92 en las que literalmente se tiró la casa por la ventana, vino la explosión de las “punto com” y el famoso boom inmobiliario que dejó a España sumida en una de las etapas más grises de su historia reciente.

Todo ello unido al miedo más o menos inconsciente de nuestros padres que, velando por nuestro bienestar, no querían bajo ningún concepto que pasáramos por las penurias económicas que ellos sufrieron al ser hijos de la guerra o de la postguerra civil.

Ante este escenario, era lógico y natural que el paradigma de pensamiento imperante fuera el tradicional:

Estudia mucho, para lograr una buena educación y un buen puesto de trabajo seguro 
que te permita  comprar tu piso, tu coche  y formar una familia como Dios manda  
¡Amén!

El Baby Bust

Nuestros padres son  el fruto de la explosión de la natalidad de la postguerra,  inconscientemente había que recuperar la población perdida en la contienda civil.

Rara era la familia con hijos únicos. Todavía me pregunto cómo familias tan numerosas de mínimo cuatro hermanos eran capaces de vivir en armonía en un pisito y caber todos al salir de vacaciones en el mítico 600..

Los que nacimos entre los años finales de la década de los 60 y mediados de los 70 vivimos el ocaso de la Generación Baby Boom y la progresiva caída de las tasas de natalidad (somos los Baby Busters)

Este hecho es especialmente relevante, porque con nuestra generación se comenzó a invertir la pirámide de población, probablemente como consecuencia de la incorporación de la mujer al mercado laboral y del tímido incremento de la tasa de separaciones y divorcios.

Si en los años 70 la mayoría de la población era joven y ocupaba la base de la pirámide o triángulo, según los expertos del Instituto Nacional de Estadística para 2050, de seguir la tendencia descendente, la base de esa pirámide será una población básicamente envejecida, mayor de 65 años.

¿Qué pasará con tu pensión de jubilación?

Como sabrás, teóricamente  existen dos sistemas para financiar las jubilaciones: El de capitalización y el de reparto.

El de capitalización es el ideal puesto que la persona va creando su propia hucha donde va guardando periódicamente fondos para su retiro. Se trata de un sistema individual totalmente. De hecho es el sistema en que se basan los planes de pensiones privados. Pero no todo el mundo puede o quiere sacrificar una parte de sus ingresos periódicamente para vivir sin estrecheces cuando le llegue el retiro laboral.

Sin embargo, el sistema español es el de reparto, es decir, cada año los ingresos que obtiene el Estado español procedentes de las cotizaciones de los trabajadores en activo en ese momento y de impuestos generales sirven para financiar la pensión de jubilación de las personas que se encuentran en situación de retiro laboral a día de hoy.

Así que, amig@ lector@, si como yo perteneces a la Generación Nocilla, sabrás que estás financiando el retiro de tus padres y los de su generación.

Y también sabrás, amig@ lector@, que aunque te entren mariposas por la tripa de tan solo pensarlo, como somos menos en número que la generación de nuestros padres y los que vienen por detrás de nosotros, los famosos Millenials o  Generación Y, y la nueva Generación Z son menos aún en número que nosostros, la posibilidad de tener un sueldito fijo de Papá Estado cuando nos jubilemos,es prácticamente nula.

Así que date de bruces ya contra la realidad: Las cuentas no salen.

Vamos, que no hay dinero para nuestro retiro.

Y, júbilo, lo que se dice periodo de  júbilo en sentido estricto pues va a ser que no…  :-((

Pero…

¡Si ya tienes tu plan B genial!

Si como yo, ya llevas tiempo con tu plan de pensiones privado imagino que a estas alturas ya tendrás un buen colchón financiero que te permite despreocuparte del tema en cierto modo.

Pero… No tod@s l@s Nociller@s han podido o han querido hacer aportaciones a planes privados de pensiones.

No tod@s pueden ver su futuro retiro laboral con las comodidades y ventajas de que disfrutan nuestros padres hoy gracias a nuestros impuestos y a nuestras aportaciones a la seguridad Social.

Es más, los ingresos que supuestamente lleguemos a percibir por el retiro laboral  los que formamos parte de la Generación X, no sé yo si van llegar si quiera para bocatas de nocilla…

¿Eres capaz de ver ante este panorama aparentemente desolador y victimista brotes verdes?

¿No?

Pues los hay, ¡vaya si los hay!

Sólo hay que saber mirar de la manera adecuada…

Querid@ Nociller@,

¡En el próximo post,  te enseñaré a “ver” y a “sacar provecho” de esos brotes verdes…!     ;-))

Mientras tanto,

Cuéntanos en el hilo de comentarios si te reconoces en alguno de los perfiles que te he descrito.

¿Comiste bocadillos de Nocilla? ¿Recuerdas el anuncio del CLIO? ¿Te considerabas un JASP?

Si trabajas por cuenta ajena, ¿Tienes tu plan privado de pensiones?

¿Tienes miedo a tu futuro laboral?

 

***

  • Continúa con lectura del segundo artículo de  esta serie haciendo clic en el siguiente enlace:

Generación X : Fortalezas y Oportunidades

  • Accede al tercer artículo de esta serie desde este enlace:

El Brillo de la Generación X

  • Para leer el artículo introductorio que precedió a este, pulsa en el siguiente enlace:

¡Emana como géiser en el universo 2.0!

 

***

 

 

Si te gusta lo que has leído,

¡Compártelo en tus redes sociales!

y… recuerda:

La vida es como el eco, recibes de lo mismo que das.

 

¡A mí me haces un favor y a ti te vendrá de vuelta :) !

 

 

 

Share This

¡Me encantaría que compartieses este artículo con tus amigos!

La vida es como el eco, recibes de lo mismo que das. A mí me haces un favor y... ¡A ti te vendrá de vuelta! ;-)