Imagina que, te despiertas un frío día de invierno y, calentito en tu camita, lo último que te apetece es sacar tu cuerpecito de entre las mantas que te arropan…Pero sabes que como todos los días, tienes que hacerlo, y además ¡debes entrar en la ducha! y, solo pensarlo te da escalofríos…

Te das media vuelta en la cama y te acurrucas para arañar unos minutos más a ese día que implacable te espera plagado de las más variopintas experiencias.

Por fin, te decides a salir de la madriguera, y, claro, ¡tienes frío! porque no hay nada que dé calor a tu cuerpo más que el fino pijama que llevas puesto…

Caminas hasta el cuarto de baño y entras en la ducha. Abres el grifo y ¡Ohh! ¡Qué horror! Tal y como esperabas el agua sale gélida! Pero aún así estoicamente te duchas…

Desayunas un café frío con pan duro del día anterior y te vas a trabajar con tu linda melena absolutamente empapada de agua porque el calor del medio ambiente que te rodeaba no ha sido suficiente para secarla a tiempo…

***

Probablemente pienses que me he vuelto loca, que eso no lo hace nadie en su sano juicio…¿o sí?

Pues bien, te diré, aunque al principio te resulte chocante, que la mayoría de las personas van por la vida sin hacer uso de “algo” que siempre estuvo a su disposición, las 24 horas del día, 7 días a la semana, 365 días al año.

En el ejemplo que te acabo de citar, ese algo sería la energía eléctrica.

Cuando te levantaste, lo único que tenías que hacer era:

  •  Recordar que tenías un radiador o calefactor, que, simplemente enchufándolo te habría proporcionado el ambiente cálido que necesitabas para levantarte sin que te diera un pasmo por el frío.
  • Recordar que esa misma energía eléctrica es capaz de calentar el agua con la que te duchaste y, que simplemente girando el grifo hacia la izquierda en vez de hacia la derecha como siempre habías hecho, el agua automáticamente saldría a la temperatura idónea para ti, porque además con tus manitas, ¡tendrías el poder de graduar la temperatura a tu antojo!
  • Recordar que tenías en un cajón un secador de pelo, que simplemente enchufándolo te habría quitado la humedad residual que te dejó la toalla con la que infructuosamente intentaste secar tu cabello.
  • Recordar que en un armario de la cocina tenías un tostador de pan, que te hubiera permitido comerte el pan del desayuno como si hubiera estado recién hecho.
  • Recordar que tenías un versátil electrodoméstico llamado horno microondas que, ¡te hubiera permitido calentar tu café en un minuto con solo apretar un botón!

 

Vamos por la vida creyendo que no existe la energía eléctrica.

Vamos por la vida sin percatarnos de que la energía eléctrica está disponible para nosotros todo el tiempo, que sólo tenemos que notar que está ahí y simplemente usarla a nuestro favor.

De hecho hay personas que en teoría saben que está ahí, pero tienen un pequeño problema, un insignificante problema, vamos, una minucia…y es que… ¡No se lo creen!

La mayoría de las personas que saben que existe la electricidad (porque lo han leído o se lo han contado) ¡no creen que exista para ellos! Puede que para otros crean casi a medias que funciona, pero para ellos…NO.

La mayoría de las personas se conduce por la vida (aunque se consideren muy modernas y a la vanguardia de todo) bajo la programación mental de sus ancestros, que en la mayoría de los casos era desempoderante y muy limitante.

En consecuencia, la mayoría de las personas se siente incapaz de acercarse siquiera al inocente  enchufe que siempre estuvo ahí, disponible, para conectar-se  o re-conectar-se a lo que necesita para crear a su experiencia de vida momento a momento…

***

En mi experiencia con clientes como Coach de Transformación , al tratar estos temas, se repiten las siguientes reaccciones:

  • En primer lugar, una mezcla entre sorpresa, ingenuidad y rabia porque les hubiera resultado de gran utilidad conocer  o re-conocer en sus vidas estas cosas antes, cuando eran niños.
  • En segundo lugar,su sorpresa es mayúscula, porque descubren que VIVIR EN BIENESTAR,  NO ES COMPLICADO.
  • En tercer lugar, cuando por fin  son conscientes del Tesoro que siempre estuvo a su disposición, se sienten magos en sus propias vidas y destierran para siempre todo ese lastre que les había impedido progresar.

 

***

Hoy te invito a que descubras en ti ese Algo, ese Tesoro que siempre ha estado disponible para ti .

Ese algo son Tres Principios fundamentales que rigen tu vida, mi vida, la de todos…

He tenido el enorme privilegio de ser invitada por la gran Coach Estratégica María Mikhailova, a dar una conferencia sobre estos Tres Principios dentro del ciclo de conferencias de su curso SelfCoaching.

¡Gracias a ti, María y, a toda tu audiencia por esta oportunidad!

A ti querido lector, gracias por leerme hasta aquí.

Te invito a ver y escuchar esta charla que di el pasado domingo , en ella te cuento todo lo que hubieras querido saber y nadie te contó nunca sobre cómo crear una experiencia de vida en Bienestar , simplemente haciendo uso de ese algo que, como el inocente enchufe del principio, te permitirá tener acceso directo a la Fuente de Todo, al Origen. 

 

 

Traía preparadas para la conferencia una presentación con diapositivas que debían haberse proyectado mientras hablaba, pero la tecnología nos falló y no fue posible.

Si quieres tener el pdf con las diapositivas de la charla, si ya eres suscriptor del blog, simplemente mándame un correo pidiéndomelas desde aquí.

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Espero que disfrutes de la charla tanto como yo y que nos cuentes en el hilo de comentarios tus impresiones al respecto.

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