Imagina que cada mañana cuando despertaras aparecieran delante de ti como por arte de magia, 1.440 €  metidos en un sobre con una notita de este tipo:

Debes gastarme o invertirme a lo largo de este día.

Si no lo haces, me perderás para siempre..

No. no ha sido el Ratoncito Pérez que ahora se ha vuelto más espléndido que cuando eras pequeñ@ y le dejabas debajo de la almohada tus dientes de leche recién caídos.

¿Qué cara se te pondría? ¿Te preocuparías? ¿Sentirías algún tipo de inquietud?

¿Qué harías con ese dinero? Porque seguro que tomarías acción en algún sentido.

¿Harías un plan de inversión de esos 1.440€ diarios que aparecerían en tu mesilla de noche al despertar cada mañana todos y cada uno de los días del resto de tu vida?

¡Vaya responsabilidad! ¿No crees?

***

Eso que parece una fantasía infantil es:

¡ TOTAL Y ABSOLUTAMENTE REAL !

Todos y cada uno de los días de tu vida, tienes a tu disposición, como por arte de magia, 1.440 minutos de tiempo, que, si no los gastas o inviertes en algo, desaparecen para siempre, también como por arte de magia.

El dinero  tiene un valor que siempre va ser distinto para cada persona.

1.440€ no es lo mismo para un gran empresario que para una persona que a duras penas llega a fin de mes.

Si el empresario pierde 1.440€ en una inversión desacertada no tiene la misma implicación ni trascendencia que si la pérdida es sufrida por un inversor mileurista que puso todas sus expectativas y probablemente con bastante esfuerzo sus ahorros en esa inversión.

Sin embargo, los 1.440 minutos de tiempo son exactamente iguales para todos, y la trascendencia que tiene su uso adecuado o inadecuado también aunque no te lo creas.

El tiempo no entiende de ricos ni de pobres, transcurre igual para todos, sin piedad.

Mientras que de una mala inversión financiera todos podemos recuperarnos antes o después,

¡De una mala inversión de tiempo es imposible recuperarse!

El tiempo nos mide a todos por igual.

¿Te has preguntado alguna vez por qué es tan frecuente que las personas que están a punto de morir se arrepientan de haber dejado de hacer ciertas cosas?

¿Por qué será que los seres humanos sólo nos hacemos conscientes del incalculable valor del tiempo cuando intuimos que ya no van a aparecer muchos más “sobres con los 1.440” como por arte de magia cada mañana ante nuestros ojos?

***

Si rondas los 50 como yo, serás consciente de que estadísticamente ya has recibido en número más sobres hasta ahora en tu vida que los que te quedan por recibir.

A mí al menos, eso me provoca cierta inquietud y me motiva para utilizar cada día lo mejor posible el regalo que me trae cada sobre al despertar.

Por eso hoy quiero conscientemente emplear una parte de mis 1.440 minutos en regalarte unos cuantos tips para que despiertes  tu creatividad y utilices tus 1.440 minutos diarios de la mejor manera posible para ti, para que te acuestes cada noche con la satisfacción de haber hecho una fantástica inversión que reporte un gran beneficio para ti y para los que te rodean.

#1 Encuentra tu momento óptimo de productividad

La mayoría de las personas son más productivas en las primeras horas de la mañana, después de levantarse. así que procura realizar la tarea más importante que te hayas programado en esos momentos y sin interrupciones.

Si tus bio-ritmos marcan que tu momento óptimo de productividad es otro diferente, respétalo y ejecuta tu tarea prioritaria en ese momento.

#2 Lleva siempre contigo una libreta

Una libreta o un bloc de notas físico es fundamental para ordenar tus ideas y proyectos y poderlos priorizar, aunque si utilizas  tu teléfono móvil para este menester también podría valerte.

Por experiencia te diré que lo que anoto en hojas o papelitos sueltos al final lo pierdo y no lo concreto.

#3 Reparte equitativamente tu tiempo o la regla de los tres ochos

Tienes 1440 minutos diarios, o lo que es lo mismo 24 horas.

Lo más saludable para tu higiene mental es repartir tus 1440 minutos diarios equitativamente en las tres áreas fundamentales:

  • Descanso
  • Familia, vida social, deportes y hobbies
  • Trabajo

Si procuras dedicar 8 horas a cada una de estas parcelas con implicación y compromiso sin distracciones, centrándote en lo que toca sin perderte en trenes de pensamiento que no tocan en ese momento, te garantizo unos altos niveles de productividad y satisfacción en cada una de esas áreas.

#4 Disminuye el volumen de tu ruido mental

No podemos evitar estar inmersos en entornos digitales, pero sí podemos paliar los posibles efectos nocivos de los mismos con pequeños gestos muy efectivos:

  • Cuando trabajes, programa ciertos momentos de tiempo para revisar tus mensajes de correo electrónico o del teléfono móvil.
  • Cuando duermas, apaga el teléfono móvil o déjalo en silencio fuera de la habitación donde vas a descansar.
  • En tu tiempo de ocio, no caigas en la trampa de engancharte a las redes sociales o al whats app. Disfruta de tu familia, de tus amigos de tu deporte favorito o de esa cena o comida en tu restaurante preferido.

Sé que no es fácil desconectarse al 100% hoy día, pero sí es posible bajar el volumen.

#5 Identifica en ti la Ley de Pareto

Ya sabes,  la famosa ley del 80-20 de la que ya te hablé en este artículo del blog.

En la gran mayoría de los casos, el 80  por ciento de tus resultados van a provenir del 20 por ciento de tus actividades, así que haz un trabajo de introspección, identifica en ti cuáles son aquellas actividades que te proporcionan mejores resultados y conviértete en la persona productiva que deseas ser.

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Y tú… ¿Cómo inviertes tus 1.440 minutos diarios? ¿Es productiva tu inversión?

Cuéntanoslo en el hilo de comentarios.

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La vida es como el eco, recibes de lo mismo que das.

¡A mí me haces un favor y a tí te vendrá de vuelta 🙂 !

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