Desde hace algún tiempo me ha entrado la “prisa”.

¡La prisa por vivir!,  por vivir cada instante en sus infinitas posibilidades porque sé que me quedan (estadísticamente hablando) menos años de vida en este plano físico por delante que por detrás, y, eso ya, impone cierto respeto.

¡Me parece que fue ayer cuando yo tenía la edad de mi hijo que acaba de cumplir 11 años!

Recuerdo con todo lujo de detalles aquella época de mi infancia…

Y, es que, en este  2017, allá por julio, cuando los calores más aprieten en España, cambiaré de “prefijo” (de década) y además, cumpliré…¡medio siglo!

Me sorprende ver cada día las dos caras de la moneda:

Personas muy mayores en edad que parecen críos por la jovialidad, ilusión y ganas de hacer cosas que tienen y jóvenes que han perdido las ganas de vivir…

Personas mayores maldiciendo su vida y deseando morir y jóvenes que se comen el mundo…

¿Realmente es importante la edad biológica?

¿Qué se supone correcto para cada edad?

¿Quién lo estableció?

 

Como el conejo del cuento…

He tenido épocas en mi vida en las que me he sentido como el conejo blanco del cuento, sí, el de “Alicia en el país de las maravillas”, yendo con prisas a todas partes, pero no necesariamente a un lugar físico, sino en el esquema “espacio-tiempo”.

Me daba la sensación de que lo que era, hacía o sentía  se correspondía con una edad biológica distinta a la que tenía…

Estaba convencida de que, o iba con retraso a mi generación o que tenía que haber nacido 20 años después…

Todo eso me sucedía y a veces me sigue sucediendo por no estar presente, por no estar en el Ahora, y lógicamente me producía cierta incomodidad que impedía que yo hiciera aflorar mi bienestar innato,el estado de bienestar que traemos de serie todos los seres humanos al nacer.

 

Aprendiendo Mindfulness

El pasado domingo mi amiga Ana Costa de zonamindful.com, dio una conferencia on line que en principio era exclusiva para los alumnos del curso SELFCOACHING, pero, que generosamente su creadora María Mikhailova  abrió a todo el mundo para que el máximo número de personas pudiera beneficiarse de lo que compartió Ana.

Ana es psicóloga experta en Mindfulness y nos habló precisamente de ello, de cómo alcanzar la atención plena, de la conexión con el momento presente. Además compartió documentación de mucho valor creada por ella que puede ayudarnos a alcanzar ese bienestar tan ansiado. Tienes la conferencia AQUÍ 

Ana compartió con el grupo de alumnos de SELFCOACHING la documentación que te he citado, pues era exclusiva para dicho grupo. Pero, hace un ratito he recibido la newsletter de su blog donde generosamente dice que a cualquiera que la escriba al formulario de contacto, se la enviará personalmente, así que, te invito a que no dejes pasar la oportunidad de tener en tus manos un fabuloso material que tiene el potencial de ayudarte a disfrutar del ahora y de tu bienestar.

Gracias a lo que allí se compartió pude hacerme con recursos que me están permitiendo mejorar mi conexión con el momento presente.

Gracias a “estar más presente”, siento que la vida hay que vivirla creándola cada día, no siendo meros “actores” autómatas y rutinarios, sino como “creadores”, “artistas” de cada una de las experiencias que vivimos.

Sacarle el jugo, exprimir al máximo cada instante, disfrutando de simplemente ser, de existir, de agradecer a Dios, al Universo, a la Fuente o como lo queramos llamar el seguir aquí, porque si estamos aquí, es que nuestra misión está inconclusa aún.

Gracias a “estar más presente”, me he dado cuenta de que la sensación que te comenté al principio y, que he tenido casi toda mi vida de estar en un momento que no corresponde a mi edad biológica, no es más que un significado absurdo que yo le doy a un pensamiento que he dado por cierto, pero que no es más que eso, un pensamiento validado por mi inconsciente que lo único que hace es “hacerme sentir incómoda”.

 

“Actor-figurante” vs “artista-artesano”

Hoy te invito a que reflexiones sobre si vives como un actor más en el escenario del teatro de la vida, es decir como un autómata rutinario que:

  • Hace lo que se supone tiene que hacer cada día,
  • Es lo que se supone tiene que ser cada día y
  • Que tiene lo que se supone tiene que tener

Porque todo eso es lo que se supone correcto de acuerdo con los estándares sociales, o,

Eres el artista, el artesano de su vida que:

  • Vive cada momento sin irse al pasado o al futuro, estando presente porque el ahora es lo único que sabe que tiene
  • Se “re-crea” cada día, porque sabe que esa es la única forma de vivir en el ahora.
  • De la misma forma que carga combustible en su coche, carga energía en sí mismo cada día.

¡ La hora del recreo  !   😉

Como artesano de tu vida necesitas acceder a esos espacios de encuentro contigo mismo, a esos espacios de recreo diarios, como los niños en el colegio ¡ exactamente igual !, para como ellos, desconectar de la rutina  y cargar baterías (energía vital) para vivir y disfrutar  intensamente el resto del día.

Esos espacios de recreo mental no son más que lo que conocemos como Meditación.

Sí, no es más que eso: Reservarte cada día un ratito, aunque solo sea un minuto para reencontrarte contigo, con tu esencia, para nutrir-te.

¿Qué le pasa a tu coche cuando se le acaba la gasolina? pues que no marcha, no funciona, no puede llevarte a los sitios que quieres.

Cuando a tu coche se le está acabando la gasolina, un testigo, una lucecita se enciende en el tablero delantero y ya sabes por esa señal, que en breve tienes que ir a repostar, porque sino, no podrá seguir prestándote servicio.

Para poder servir a otros y a ti mismo en tu vida, necesitas estar bien, bien internamente, por eso es tan necesario re-crearse cada día, acceder a esos espacios de reencuentro con uno mismo para cargar pilas, para cargar la energía que necesitamos primero para nosotros y luego para poder ayudar a otros.

¿Cuántas veces se habrá iluminado tu lucecita y no le has hecho caso?

¿Cómo vas a ser el artista, el artesano de tu vida si ni siquiera  te das permiso de acceder a la materia prima para llevarla a cabo?

¡Así nos va!

Por eso la mayoría es ¡un mero actor figurante  en su vida!

Sí ya sé, la eterna excusa:

“No tengo tiempo”

Y yo te pregunto:

¿Tienes tiempo para ir a la gasolinera a cargar combustible en tu coche cuando lo necesita?

Ya te has respondido, ¿verdad?

Las personas más ocupadas, las que dicen no tener tiempo para nada, son las más necesitadas de esos momentos de re-creación, y, son las que más tiempo deberían emplear en ello.

 

Cómo ser el “artista-artesano” de tu proyecto emprendedor

Así que ya sabes, si estás en proceso de creación o de hacer crecer tu emprendimiento, construye tu casa comenzando por los cimientos, no por el tejado:

  • Como artesano, artista de tu negocio, empieza primero por tí, por nutrir-te tú, a nivel mental, a nivel emocional, reconectando contigo mismo en esos ratitos de recreo que debes (imperativo) regalarte cada día.
  • Identifica quien eres, qué haces y que tienes ahora, para poder reconducir el ser el hacer y el tener en caso necesario.
  • Carga combustible, pero del bueno, no escatimes en ello, pues de la calidad del combustible dependerá los resultados que obtengas, la vida que lleves, y la obra que vayas creando como artista o artesano.
  • Una vez que te hayas nutrido tú adecuadamente cada día ya estás en condiciones de aportar valor a otros, ayudando, creando, enseñando…

 

Tu mindset tiene la clave

Recuerda,

  • Tu combustible, tu energía es lo que hace que tu mundo funcione, y por ende el resto del mundo lo haga, porque tú eres parte de ese mundo, no al revés.
  • Tu experiencia de vida se crea desde adentro y hacia afuera, no al revés.
  • Nada ni nadie de afuera va a darte la receta mágica para que tu negocio funcione. Todo comienza en tí, en tu forma de pensar, en tu  mindset. 

 

***

Si te gusta lo que has leído,

¡Compártelo en tus redes sociales!

y recuerda:

La vida es como el eco, recibes de lo mismo que das.

 

¡A mí me haces un favor y a tí te vendrá de vuelta :) !

 

 

Share This:

¡Suscríbete!

¡Suscríbete!

Únete a mi lista de correo y empecemos juntos a crear un negocio feliz

¡Gracias por suscribirte! :)

Share This

¡Me encantaría que compartieses este artículo con tus amigos!

La vida es como el eco, recibes de lo mismo que das. A mí me haces un favor y... ¡A ti te vendrá de vuelta! ;-)